martes, 13 de marzo de 2012

EL TACO

El "taco" es un modo típicamente mexicano de preparar y presentar gran número de platillos. Consiste simplemente en envolver algún relleno alimenticio mediante una "tortilla".





La tortilla es un delgado disco de masa cocinado sobre una plancha caliente denominada "comal". Las tortillas por lo general son confeccionadas con harina de maíz de "nixtamal", lo que indica que sus granos fueron sometidos a un proceso con agua alcalina.

Serán blancas, amarillentas o azul-verdosas, según el tipo de grano de maíz utilizado. Las azul-verdosas caseras son indudablemente las más sabrosas pero es difícil encontrarlas. Las tortillas blancas son las más apreciadas para los tacos. En el norte del país existen tortillas de harina de trigo, éstas son blancas, pero de consistencia y sabor muy diferentes a las de maíz.

Curiosamente, en México no se conoce a ciencia cierta el origen de la palabra "taco", existiendo varias teorías al respecto.

Los tacos se comen directamente con las manos. Cualquier intento por abordarlos con cubiertos sería tomado por un mexicano con el mismo asombro con que un criollo vería comer una empanada con cuchillo y tenedor, o un porteño vería a un oriental atacando una porción de muzarella y fainá con palitos chinos.

El expendio habitual de tacos se hace en todo el país en pequeños comercios con mostrador a la calle, denominados "taquerías" donde se los consume de parado. Los hay también amplios y sofisticados en los barrios más elegantes, éstos incluyen mesas para los comensales.

También es muy común ofrecerlos en "puestos" o "changarros ambulantes", especies de carritos callejeros que se instalan en los sitios de mayor tránsito de peatones, equipados con el instrumental acorde al tipo de tacos ofrecidos. Lo habitual es servir al plato una "orden" o porción, compuesta por dos o tres tacos ya armados y con su salsa picante o la guarnición tradicional con que se acompaña esos tacos.

Nunca estará mal visto que el comensal refuerce la provisión de salsa picante, más bien al contrario.

En los restoranes más elegantes los rellenos se llevan a la mesa en fuentes o cazuelas de barro. Allí, las tortillas calientes aparecerán apiladas y envueltas en una servilleta dentro de un "chiquihuite", que es un recipiente de fibra tejida especialmente diseñado para contener las tortillas preservando su temperatura.

Hay que abrir el chiquihuite, separar ligeramente la servilleta, servirse la tortilla superior y luego volver a cerrarlo. Así, cada comensal va armando su propio taco con la tortilla abierta sobre la palma de una mano mientras con la otra carga el relleno ayudándose con una cuchara o tenedor. Luego, el taco se cierra haciendo girar ligeramente la tortilla conformando un tubo. Si la tortilla está muy caliente, puede armarse el taco sobre el plato individual, para no quemarse la mano.

Cuando haya diversas cazuelas en la mesa se podrán combinar los rellenos, pero requerirá cierto aprendizaje descubrir que algunos ingredientes no deben mezclarse.

Siempre habrá varias "salseras", cada cual con su correspondiente cucharita, y aún diversos complementos como "guacamole", rebanadas de palta o "aguacate", cebolla y "cilantro" picados, "frijoles refritos", "chicharrón", "chiles" frescos picados o en vinagre, sal y gajitos de limón. Cualquiera de éstos elementos puede complementar el relleno.






El taco no debe cargarse demasiado, porque será imposible cerrarlo. Está admitido comer muchos tacos, cada uno correctamente armado, pero es una falta de urbanidad rellenar torpemente un taco y no poderlo cerrar. La ansiedad de los argentinos por tragar los lleva con frecuencia a cometer al comienzo éste tipo de errores. Bastará con enfrentarse una vez a la experiencia de un taco sobrecargado que pierde su relleno mientras las fauces abiertas al máximo no alcanzan a abordarlo, para mejorar la técnica.

La comida mexicana, como la china o la japonesa, es muy sabia y elaborada. Está pensada para disfrutarla largamente. Los tacos sacian más de lo que uno cree y nuestros compatriotas muchas veces piensan que quedarán con hambre cuando llegan los platos pero luego no alcanzan a terminarlos.



HISTORIA DE LA COMIDA MEXICANA

EL MAIZ
Es originario de América. Se han encontrado restos prehistóricos de unas mazorcas pequeñisimas en el Valle de Tehuacán. Por su importancia, el maíz se convirtió en un objeto de culto religioso y en torno a él se organizaron varios tipos de ceremonias. Antes de comerlo, lo trataban con ternura y delicadeza. Antes de cocerlo, lo calentaban con el aliento para que no sufriese con los cambios de temperatura y si encontraban algún grano en el suelo lo recogían y rezaban una oración, para disculpar el desperdicio e impedir que los dioses se vengaran produciendo sequías y hambre.

EL FRIJOL
Junto con el maíz eran parte de la alimentación básica del mexicano. Los comían con tortilla y chile todos los días.

EL CHILE
Se usaba en todo el territorio antiguo de México para condimentar la comida. Sus poderes aperitivos y digestivos lo hacían muy cotizado.3
LA CALABAZA
Se utilizaba de manera refinada y práctica. Su pulpa se cocía y se condimentaba con diversos tipos de chile; de las pepitas se extraía un aceite con el que se preparaba pipián. De otra variedad de calabazas se hacían las jícaras con las que se servían los líquidos, aunque también se utilizaban como adorno.



GUAJOLOTES Y PERROS
Había muchas variedades de aves. Los guajolotes eran la única ave domesticada. Habían perros sin pelo, que se cebaban para el consumo. Su carne era menos estimada que la del guajolote. Se dice que a veces las consumían juntas, la del guajolote arriba y la del perro abajo "para hacer bulto".
EL MAGUEY
Los códices, antiguos documentos de los mexicanos, hablan de la importancia del maguey en la vida cotidiana y en la vida religiosa. El maguey producía la bebida sagrada, el teómetl o vino blanco, bebida de los valientes, y el octli, bebida de las clases populares que después de la conquista se llamó pulque. Del maguey se obtenían bardas para los campos y techos para las casas. También hilo, papel, agujas, vestido, calzado, reatas, vino, vinagre, medicinas, para el mixiote, para envolver deliciosos manjares de carne y pescado.
PRODUCTOS DE AGUA
El Valle de México fue una región llena de agua y , como la antigua tenochtitlán, todavía a principios de este siglo había canales, acequias y hasta lagos en nuestra ciudad. Los habitantes de esta zona consumían grandes cantidades de animales acuáticos, entre ellos los insectos y los huevesillos de una mosca depositados en la superficie de las aguas, una especie de pasta deliciosa llamada ahuautle.
También se comían las ranas, los ajolotes y los camarones de agua dulce. Cerca del mar se comían además distintos tipos de pescado, las tortugas, los cangrejos y las ostras.
FRUTA DEL DESIERTO
El nopal es una planta que crece en terrenos secos. De sus hojas espinosas brota una flor y luego una fruta llamada TUNA; Las hojas y la fruta calman el hambre y la sed de los habitantes de los espacios desérticos.
EL CACAO

EL CACAO 
El cacao era tan apreciado en el mundo prehispánico que se usaba como moneda. Además se bebía. El chocolate molido con agua y con maíz endulzado con miel de abeja y aromatizado con vainilla, tomado en jícaras se convertía en champurrado. 


RESEÑA DE LA GASTRONOMIA MEXICANA


GASTRONOMIA MEXICANA


 La comida en México es tan variada y se rodea de tanta tradición, que ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
No se trata únicamente de complejas mezclas de ingredientes que resultan en exquisitos platillos con olores que deleitan a sus comensales. La experiencia de la gastronomía mexicana va más allá, y pasa por lo dulce, salado, picante y crujiente.
Usted podrá degustar el delicioso cabrito de Monterrey, las consistentes tlayudas de Oaxaca, las carnitas de Michoacán, el mole de Puebla, o el pozole y el caldo tlalpeño por todo el territorio mexicano, en donde las salsas y la tortilla siempre tienen lugar.
Variedades de tamal y de otros alimentos, o de bebidas hechas con maíz, también lo esperan. Todo esto acompañado de un buen tequila, un mezcal, café, chocolate o aguas frescas de frutas dulces y tropicales. Cada región tiene sus propios estilos y rituales de preparación, lo que da pie a la diversidad y garantiza la satisfacción de quien se atreve a conocer sabores nuevos.
Un país grande ofrece alternativas culinarias para todos los gustos, bebidas delicadas, frutas tropicales y una repostería también sorprendente. A su paso encontrará finos restaurantes que preparan a la carta los tradicionales platillos mexicanos con la mejor presentación y el respaldo de chefs nacionales e internacionales.
También, lugares llenos de tradición, como los mercados, le ofrecerán platos menos elegantes pero llenos de folclore, elaborados por los más consumados cocineros al pie de la letra, pues han heredado las recetas de generación en generación.
Entre los sabores se identifica la historia de un pueblo, las pláticas y experiencias de las mujeres preparando alimentos en torno a un comal caliente. La cocina mexicana es especias y hierbas de olor, y entre combinaciones de sabor intenso que lo mismo utilizan semillas que insectos, construyen un legado de gran trascendencia.